Marc, su vida y sus palabras, a raíz del cáncer que le diagnosticaron, han inspirado la creación de este blog. Este es un espacio para compartir testimonios, lecturas, reflexiones y comentarios entorno a la vida y la muerte, la esperanza, la enfermedad, los duelos, las oportunidades… que puedan servir de consuelo, aliento y estímulo.
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Francis Van Der Lugt S.I.

abril 14th, 2014 | Posted by adminblog in Uncategorized

“Un hombre enmascarado le sacó de casa , lo golpearon y le disparó dos tiros . Después huyó rápidamente”.

Padre Francis , 75 años, holandés, más de 40 años en Siria , vivía en Homs desde hace tiempo y compartía la situación de la gente, sin hacer diferencia entre cristianos y musulmanes . Hacía pocas semanas no quiso marchar durante una tregua para vivir junto a los que se quedaban.

En el espacio virtual unos pocos compañeros estamos velando su cuerpo muerto. Sabemos que muchos más en todo el mundo nos acompañan, así como muchísima gente, profundamente afectada por una muerte tan injusta y cruel. Hemos envuelto su cuerpo con unas sábanas y los restos de su cabeza con una tela morada que hemos encontrado en el viejo armario de la sacristía de la parroquia. Junto al cadáver de Francis una vela encendida, nos recuerda su bautismo y la luz de la Pascua; la gran promesa del abrazo eterno.

Un día, hace años, sus padres estaban de gran fiesta, tenían un nuevo hijo y querían ponerle el nombre de Francisco. Niño, adolescente, joven …. hasta entrar en la comunidad de la Compañía de Jesús y, muy pronto , esa voz interior que le hizo marchar al encuentro de los países del próximo Oriente, en la tierra donde comenzó su itinerario de fe y esperanza el patriarca Abraham .

Francis se estableció en Siria; durante más de 40 años estuvo al servicio de las comunidades cristianas y la amistad de musulmanes , judíos y personas de toda mentalidad y condición . …. Una vida dada, una vida por los demás , una vida llena de luz , una vida en la que brillaba la llama interior que , como esta que ahora da luz a la oscuridad de esta cámara, era de amor , de consuelo y de acogida . Finalmente lo asesinaron como su Maestro , su Señor , el Amor de su alma .

El siglo XX y el siglo XXI es un tiempo de muchos mártires por la fe , la caridad , la justicia y la igualdad entre los hijos y las hijas de Dios . Francis entra ya en la lista de tantos y tantas que han sido segados antes de tiempo porque molestaban a unos poderes de muerte que no quieren la paz , la justicia , los derechos humanos , la fe y el amor de un Dios que adoramos en la cruz . La cruz un verdadero absurdo para la razón humana y un verdadero signo de hasta dónde puede llegar el amor .

Y también millones de muertos anónimos , por causa de guerras , atentados , hambre, enfermedades curables , envejecimientos prematuros , angustias … etc. que llenan el martirologio humano . A cada uno de ellos el Señor les ha acogido en aquel abrazo sin fin del que habló Jesús en la parábola del pobre Lázaro .

Gracias, Francis, gracias millones de Francis , otro mundo es posible , se puede construir una casa diferente para nuestra humanidad. Al recordarte, precisamente en estos días de Semana Santa, seguimos decididos a ser piedras vivas de este edificio en construcción . Invitamos a todos a que reflexionen ante la Cruz de Jesús. ¿Qué queremos hacer con lo que nos queda de vida?.

¿Qué quiero hacer el resto de la vida que todavía tengo? Jesús, da luz a mi mente, y amor a mi corazón.

Jesús Renau s.j.

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Comentarios

  • Yolanda Giménez says:

    ¿Qué hacer con nuestra vida? Podemos permanecer encerrados en casa, inmóviles, lamentando la cruz que carga la humanidad , que cada uno de nosotros carga, que Jesús cargó por nosotros; o podemos salir e ir al encuentro del hermano que, en silencio porque ya no tiene fuerzas para llamar, levanta la mirada y busca la esperanza más allá de su cruz. Es entonces cuando nosotros debemos tener coraje para amar de verdad y cargar su cruz; no buscando ser un mártir, sino caminando a su lado como hijos de Dios y confiando , por la fe en Jesucristo, que este Amor sí tiene la última palabra. Sin embargo, que difícil es salir al encuentro del hermano, de Jesús, de la cruz. Lloramos la muerte de Francis y de tantos hermanos anónimos, pero nuestros brazos siguen libres de cargas.
    Que el Espíritu de Dios nos dé fuerzas para poner luz en nuestras oscuridades.



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